martes, 27 de enero de 2015

Hablando con Jorge Albi

En febrero de 1992 se publicó en Diario 16 Valencia esta entrevista con el locutor y empresario Jorge Albi, hombre de verbo indomable y gusto musical exquisito. La he descubierto ordenando recorte del pasado y como veo que la foto que he colgado en Facebook es del gusto del personal (y además Carlos Pérez de Ziriza me ha sugerido que colgase la entrevista completa, ahí va. El señor Albi en estado de gracia.



jueves, 8 de enero de 2015

Podcast: DFA 2014






Repasar lo mejor de un año así, a mogollón, es un poco aburrido. La parte divertida es que me sorprende ver con qué rapidez se me olvidan las cosas, incluso aquellas que me gustan mucho. Esas limitaciones temporales son una especie de reto que hay que superar cuando el año termina. 
Una de las mejores maneras que se me ocurre de hacerlo es crear temas y agrupar canciones o discos o artistas bajo un lema determinado. Por ejemplo, lo que ha sacado el sello DFA a lo largo de 2014. DFA es uno de mis sellos actuales favoritos. Me gusta mucho su filosofía y muchos de los artistas que operan bajo su marca. Este podcast está dedicado a varios de los discos publicados por DFA durante los últimos meses. Museum Of Love, Slim Twig, Shit Robot, Sinkane y Hercules & The Love Affair.

Puedes escuchar el podcast aquí


Museum Of Love. Foto: Timothy Saccenti


martes, 6 de enero de 2015

Hablando con El Ser Humano


El Ser Humano es el apodo artístico de Gonzalo Fuster. Y Gonzalo Fuster es un veterano músico valenciano que ha formado parte de diversos grupos desde los años noventa. Como El Ser Humano ha grabado tres álbumes, una discografía portadora de un estilo que funciona por su cuenta. Es un artista que debería tener mucha más proyección fuera de su casa, porque hace canciones tan buenas como inclasificables. Hace unos meses publicó Egresión, su último disco hasta la fecha, y también una buena excusa para hablar con él mientras sigue dando conciertos promocionándolo por aquí y por allá.


El Ser Humano. Foto: Juan Terol


Hola, El Ser Humano. He leído que elegiste tu nombre artístico por Descartes.
Hola, Rafa, así es. Estaba leyendo sus Meditaciones Metafísicas y sumergido en la síntesis del “ser” decidí poner ese nombre tan particular a mi nuevo personaje. Por entonces estaba tocando con Ontario y con Trinidad y buscaba un identificador, un nombre propio fuerte y alejado de parámetros convencionales para la nueva aventura. Me pareció tan sintético, distinto a cualquier nombre del entorno musical que lo hice mío. Ah, y puedes llamarme Ser. Es como el nombre de pila, jajaja.

El nombre me parece muy bueno, porque también es engorroso. Da mucho juego dirigirse a alguien llamándole El Ser Humano. Y también es un lío si intentas buscar información en Google. He visto que a veces te planteas cambiarlo. Si existiera una plataforma de gente a favor de que conserves ese nombre, yo pertenecería a ella.
Es cíclico, unos meses me parece el nombre perfecto y otros pienso en cambiarlo por El Ser o irme a otros muy distintos. Dudo de todo, me replanteo todas las decisiones a menudo. Por cuanto a Google es divertidísimo, tengo una alerta y me llegan artículos que contienen las palabras “El Ser Humano”. El 99% son webs americanas de autoayuda con mensajes positivos y fenómenos maravillosos o de canciones melancólicas y profundas con imágenes típicas pasando en cortinilla. No lo he quitado porque me echo unas risas con ello a menudo, pero profesionalmente no me es útil en absoluto.
Me alegra que te guste el nombre, aunque esta misma semana me estaba planteando de nuevo el cambio. Si existiera dicha plataforma sería muy divertido. Algo como las votaciones de la tele por Whatsapp...

Explícale a quienes no te conocen quién eres y qué haces.
Soy un varón caucásico que ha superado la treintena. Nací y vivo en Europa. Entre otras muchas cosas, y por la que estamos ahora mismo manteniendo esta entrevista, hago música. Empecé a tocar por el año 1989, aunque el riff de  “Smoke on the water” lo aprendí mucho antes, con 10 años. Primero fueron los Vértigos, cercanos a Television Personalities y Jonathan Richman, luego fueron Ontario, en la onda de Low, June of 44, Spain… Y por último Trinidad, sacando la vertiente más folclórica de mí mismo. He hecho muchas otras cosas y haré muchas otras más, siempre con la música como motor.

¿Cómo te describirías?
Prefiero no describirme.


El Ser Humano en formato banda. Foto: Juan Terol


Esta cita es tuya: "Siempre digo que uno no es como dice ser sino como los demás dicen que es" ¿Los demás qué dicen que eres? Cuando lo dicen, ¿es muy distinto a lo que tú crees ser?
Sí, no me gusta la gente que está continuamente autodefiniéndose. Te está mintiendo y se está mintiendo. Al final, de tanto oírse se lo creerá. Pero a mí no me interesa y desconecto. Tengo que matizar que ese “los demás” se refiere a tus verdaderos amigos, familia cercana o enemigos a muerte que estudian cada movimiento tuyo. En mi caso son sólo cuatro personas. No puedo engañar a la Morena, mi pareja, ni a Juan - miembro de Lülla y Trinidad- con imposturas, soy lo que ellos viven conmigo y perciben de mí, no la imagen fantástica que yo pueda tener de mí mismo y quiera proyectar. Me conocen, me definen. Dicen que vivo en un mundo irreal de fantasía y quimera, que digan lo que quieran, yo vivo a mi manera. Los cuatro opinan que soy bueno, cosa que no coincide con lo que pienso de mí.

Has mencionado en alguna ocasión que Vainica Doble te gustan.
Adoro a Carmen y Gloria, me gusta hasta el Carbono 14, son absolutamente únicas. Ni siquiera que se pusieran de moda me hizo dejar de escucharlas, algo que me suele ocurrir.  Además, que sean tan especiales y no le gusten a todo el mundo me da especial satisfacción. Son mucho más de lo que sus discos dejan ver, son un universo profundísimo y vigente con una inteligencia supina. Están integradas en mi ADN, ya inseparablemente y para siempre, junto a unos cuantos nombres más -Scott Walker, Frank Zappa, Brian Wilson, Syd Barrett, Robert Wyatt o The Velvet Underground-, por decir algunos.

¿Son también una influencia? ¿A qué nivel?
Todo es una influencia. Aunque si te fijas en los artistas que lees arriba, El Ser Humano no lo asociarás a ninguno de ellos. Creo que me pueden influir más trabajos de gente que no controlo que los que domino a la perfección, por la preocupación que tengo de que mis composiciones no me recuerden a nada, si éstos los tengo tan presentes, me es más fácil detectar que mi canción bebe de ellos. Han asociado El Ser Humano a Deneuve, grupo que desconocía, a Nixon, solista que sigo desconociendo, The New Raemon, que descubrí gracias a esos comentarios e incluso a Duncan Dhu. Una consideración importante es que la gente asocia como influencia los sonidos en vez de hacerlo con el tipo de composiciones, los matices, estructuras o espíritu de las propias canciones. Hay una superficialidad muy nociva.


Foto: Jesús Ordovás


Según has explicado, el origen de tus canciones implica que la música y la letra surgen simultáneamente. No estoy muy familiarizado con estos procesos, o por lo menos, pensaba que casi siempre surgía primero una cosa y luego la otra.
Sí, mi manera habitual de componer es tocar la guitarra e ir verbalizando ideas dentro de las coordenadas temáticas de la canción. Es como ir puliendo las aristas conforme las partes van teniendo fricción. Tengo clara la emoción o lo que busco expresar y al coger la guitarra melodía y textos van machihembrándose, día a día. Desde una idea de ocho segundos a un par de fraseos, de ahí a una estrofa y un puente, a los días completo el estribillo, etc… Es algo bastante orgánico y a la vez analítico porque al demorarse en el tiempo pongo a prueba lo hecho hasta el último día.
Me cuesta mucho tiempo acabar una canción porque la toco cientos y cientos de veces hasta dar con lo que busco. Cuando quedo satisfecho la escribo en papel, estudio cambios y corrijo posibles errores. Cambio alguna palabra, encripto alguna frase y hago ligeros retoques para que no pierda el carácter.
Últimamente probé otro método más corriente. Hago lo explicado anteriormente pero sin correcciones, mucho más automático, desecho la letra y hago encajar fonéticamente un nuevo texto, más articulado y figurativo.

¿Has estrenado ya alguna de esas canciones?
En Egresión hay un par compuestas de esta manera, en “Ella Cae” experimenté escribiendo una historia de manera lineal y figurativa, pero le introduje secuencias para que pareciera escritura irreal, o como quieras llamar al método anterior. Es la historia de un personaje que adquiere conocimientos conforme daña a una mujer desconocida, al escribir cosas como “pilotar un hidroavión” o “a hacer PCR cuantitativa” le quitan el componente realista y el oyente vuelve a situarse en el enclave de “letras crípticas”.

En una de tus canciones rimas "número uno" con "Unamuno", un indicativo más de que tus letras son muy especiales en el mejor de los sentidos. ¿De dónde salen?
El sentido del humor siempre sale por algún lado. No pretendo que se ría el oyente sino divertirme yo. Incluso en mis canciones dramáticas hay sentido del humor. Antes expliqué cómo compongo y puede responder también a esta pregunta. Hay textos que encripto y cambio frases en favor del impresionismo, de la fonética o del humor. Un ejemplo exagerado de esto era un estribillo que nació como “No creo en los demás, apenas en ellos 3” y lo convertí en “Tú eres David Más, ellos Juan y Ester”. Repito, esto fue muy exagerado y divertido. Busco salirme del cauce y romper contextos. Lo común ya nos lo ponen por la tele.




¿Cómo se te ocurren letras como esa o la de "Pablo Maronda es mujer"?
“Número Uno” y “Pablo Maronda es mujer” son canciones muy fonéticas y el resultado lírico de ambas tienen un efecto parecido. “Número Uno” partió precisamente de esa rima y esos dos acordes, el resto le orbita jugando con quién es el protagonista de la canción, si su mujer, si él, si Irán o si Irak. “Pablo Maronda es mujer” cuenta con un doble sentido del que disfruto mucho, las pruebas de acceso al cuerpo de bomberos y alguna cosa más. No voy a desvelarlo todo porque perdería la gracia y echaría por los suelos todo mi esfuerzo.

Otra cita tuya: "Mi vida son muchas canciones". ¿Las canciones que nos gustan explican quiénes somos?
Absolutamente. Son nuestra banda sonora diaria, determinan nuestra identidad, condicionan nuestra forma de ver las cosas, nos unen o nos separan de otros seres humanos. Nos identificamos con las sensaciones que nos evocan unas canciones o artistas.
En mi caso particular he usado la música más como motivo de diferenciación y exclusión que como una forma de integración, por ejemplo, recuerdo que en los primeros noventa solo escuchaba garage y sixties, era una forma de diferenciarme de todos mis compañeros de colegio que escuchaban los 10 mismos grupos grunge, por ejemplo.
Hace menos de un año que he descubierto al Serrat que va de 1968 a 1974. Mira que mola poco decirlo ahora, pero ni me cuesta reconocer que no lo conocía ni afirmar que me parece un puto genio. Es mi último punto de inflexión vital, veo la vida de otra forma. Eso me pasa cada vez. Influye mucho algo que me pasa a menudo, los venazos. Son períodos donde sólo me entra una cosa y puede durar de dos meses (creo que por aquí va el mínimo) a dos años. Si estoy de venazo Battiato no trates que aprecie un disco de Foxygen ni de Ween ni de Black Box Recorder, no me entra nada más. Hubo un par de años que no escuché ningún disco de ese año, lo hice en los siguientes.
Si mi interlocutor espeta que tal artista es una mierda me tira para atrás, pero si es uno de mis favoritos, hay una probabilidad del 100% de que jamás lleguemos a ser amigos. Esto explica quién es él y quién soy yo.

¿Las que compone un artista también?
Y de la misma forma, claro que sí, que las canciones de un artista te dejan ver, o al menos entrever, cómo es. Reconocería a Cole Porter tras dos horas de conversación por Skype sin cámara. Aunque supongo que otra gente como Kozelek son excepciones, psicópatas melódicos o algo así. Me sorprende cuando en las reseñas de un disco de El Ser Humano los periodistas escriben adjetivos personales para describir el proyecto musical, honestidad, franqueza, etc.... La Morena me dice que suelen ser acertados, por lo que corrobora que, en mi caso también, las composiciones explican quiénes somos.



El Ser Humano y Dani Cardona


Según el Diccionario de la Real Academia, egresión significa "salida de alguna parte". ¿Por qué elegiste esta palabra para titular el álbum?
Representa exactamente lo que busco al escribir y componer. El significado de la RAE es ese, pero según cómo leas esa definición podría ser también “que aparece repentinamente”. Aunque no quiere decir eso de ninguna de las maneras, me parece maravilloso convertir una huida en una llegada. Es una palabra potente y personal, con carácter.

Estuviste nueve años sin hacer música porque no tenías nada que decir. Eso, no tener nada que decir, ¿es un alivio o es una putada?
Ambas cosas. Fue un alivio enorme en el sentido que estaba viviendo demasiado profundamente mis propias canciones. Eran dolorosas, lentas y me sumergían aún más en mi depresión. No me salían canciones de otro tipo y cantaba realmente mal, así que en cierto modo me liberé.  Además me enamoré poco después y todo perdió el sentido, yo el primero.
Por otra parte fue una putada enorme, porque me llevó a una desilusión terrible, todo me parecía una mierda. Proyectaba en las demás bandas mi frustración y no valoraba nada a mi alrededor salvo “los grupos de mi habitación”. Sigo pensando que hice canciones buenísimas, pero fue necesario romper esa dinámica para hacer lo que hago ahora. También pienso a veces que he perdido ese lapso entre 2000 y 2009 para mejorar mi forma de cantar, vivir más experiencias, hacer más directos… Me da igual.


Foto: Juan Terol


Dani Cardona es un colaborador habitual en tu música. ¿Es importante en tu música?
Sí, he grabado siete discos con varias formaciones en su estudio, así que nos conocemos bastante. El Ser Humano empezó como una colaboración con él, yo tenía canciones diferentes a mis proyectos y le propuse grabar bajo su dirección. Si no fuera por él no sé si estaríamos haciendo esta entrevista. A nivel compositivo yo llevo las canciones acabadas, pero en el estudio Dani siempre aporta, compone arreglos, coros, en ocasiones hasta modifica estructuras y las deja tal y como todo el mundo las puede escuchar en el disco.
Ahora es más que una colaboración, no sólo como productor sino también como músico de la banda. Tiene mucha experiencia y buen criterio, trabajar con él es un lujo. Suele ponerlo fácil y, aunque pueda odiarme de vez en cuando, tras tres discos como El Ser Humano nos entendemos muy bien.
Es una grandísima ventaja que el productor, el responsable del sonido de los discos, sea parte de la banda y esté comprometido a nivel creativo y emocional. Ve huecos en las interpretaciones de las canciones, prepara arreglos para directos y trabaja duro para que el resultado final siempre sea óptimo.
Junto con Dani, al principio y a propuesta suya, participó Fito para grabar bajos y algunas guitarras. Fito es un músico realmente excepcional, polifacético, multiinstrumentista y rápido para sacar bellísimos arreglos. Con la entrada de Rubén al bajo el año pasado conseguimos una muy buena compensación de sonido y nos centramos más en lo que cada uno mejor sabe hacer. Rubén encajó perfectamente y ha contagiado mucho de su entusiasmo. No sé dónde estaremos o qué estaremos haciendo en un futuro pero a día de hoy esto es El Ser Humano.


Te pareces a Chris Isaak, ¿te lo dicen a menudo?
Si, bastantes veces, aunque yo no lo veo tan evidente. Antes llevaba el pelo medio largo y me decían que era clavado a Gene Clark, pero sobre todos destaca el parecido -según los otros- con Carlos Berlanga.


Es que Chris Isaak y Carlos Berlanga también se parecían mucho…

Cuando vinieron la Coctelera Sónica a Valencia, entré al camerino a enseñar a Patacho e Iñaki Glutamato la canción que íbamos a tocar, Luis Auserón abrió la puerta, se me acercó y a un palmo de mi cara gritó “¡Pero si es Carlos!”